En la historia de la humanidad no existe ningún otro grupo humano que haya sido tan degradado y maltratado como es la mujer. Si bien nuestra situación ha cambiado en muchos aspectos, el sistema de dominación no ha cambiado en lo fundamental y continúa golpeando nuestra integridad, especialmente la de las mujeres del pueblo. Muchas personas están en contra de la discriminación de los indígenas, los afros, el trabajo infantil, pero no ven ninguna opresión contra la mujer o lo que es peor, la ven como algo “normal” y hasta “necesario”.
Algunos creen que la situación de la mujer ha sido transformada completamente, que la mujer “se ha liberado” o que la situación en Colombia no es tan horrible como en otros países. Tal vez no saben que el 66% de las colombianas no puede moverse libremente pues son controladas por sus esposos o compañeros, que el 33% de ellas han sido amenazadas o humilladas y que un 39% han sido agredidas físicamente. Tampoco saben que el 12% de las mujeres casadas o unidas han sido violadas por su esposo o compañero (ENDS-2005).
Recientemente nos enteramos que 94.565 mujeres fueron abusadas sexualmente entre el 2001 y el 2009 como consecuencia Del conflicto armado y que de ellas 26.353 quedaron embarazadas, precisamente durante el período de la “seguridad democrática”. A pesar de los avances científicos y tecnológicos, la expedición de leyes con respecto a la mujer, su irrupción en el mercado laboral, en las universidades, en los cargos públicos, a pesar de todo ello, la desigualdad continua vigente y se reviste con nuevos ropajes como la pornografía y la prostitución por Internet, o se perpetúan o reviven prácticas vergonzosas como los asesinatos por celos, la mutilación genital o el llamado “feminicidio” del cual las estadísticas son escalofriantes: 44% de las muertes femeninas en Risaralda fueron por homicidio en 2009 y en el primer semestre del 2010 ya se habían registrado 27 asesinatos. Tenemos que rechazar la intolerancia, el racismo y el sexismo. Nuestros problemas no tienen porque esperar. Debemos meternos a la lucha y aunque sabemos que vamos a enfrentar un montón de obstáculos: cuidado de los hijos, oficios domésticos, esposos celosos y controladores…bien vale la pena!!!
Debemos luchar por arrancarle libertades y derechos a este sistema y por transformar nuestra situación de opresión. Hoy es posible construir una sociedad radicalmente distinta a la que tenemos, una sociedad donde podamos deshacernos por fin -y de una vez para siempre del gran peso de la opresión de la mujer y de toda forma de explotación entre los seres humanos.
¡Adelante!!! Adelante!! Adelante!!!
¡De la resignación no queda sino el dolor… de la lucha, la liberación!!!
Por la mujer de Corpoica!!!
!Viva el 8 de marzo… Día Internacional de la Mujer!!!!